Últimos miembros registrados
Sobre mi
Información básica
- Género
- Hombre
- Cumpleaños
- 24/07/1980
- Acerca de mi
-
Técnico Superior en Redes.
Técnico en Infografía. Estudios de Desarrollo Web, Edición de Video con Final Cut. Me encantan las peliculas de Star Wars.
Actualmente estudio un Master de Desarrollo Web.
Educación
- Colegio / Universidad
- Universidad Politecnica del Litoral
- Año de graduación
- 2000
Información de Miembro
- Su Ministro
- Pastor Daniel Osmin
- Mi Iglesia esta
- Las Margaritas
- Teléfono de su Iglesia
- 916817643
- DIrección de su Iglesia
- Cedra, 35 Casa
Actividades Recientes
Miguel Hidalgo murió excomulgado
El cardenal Juan Sandoval, al denostar a Hidalgo, lo convierte tácitamente en un traidor a sus principios revolucionarios; alguien que fue obligado a abjurar del movimiento insurgente y renegar de sus ideales libertarios. Ante tal despropósito, ¿qué festeja la Iglesia católica en este Bicentenario?
El ex cura Miguel Hidalgo murió excomulgado por la Iglesia católica por diversas causas; una de ellas, de acuerdo al edicto emitido por el obispo Manuel Abad y Queipo, el 24 de octubre de 1810, mismo que fue avalado por el arzobispo Francisco Javier de Lizana, de México, y los obispos de Puebla, Oaxaca y Guadalajara, respectivamente, fue por "haber atentado contra la persona y libertad del sacristán de Dolores, del cura de Chamacuero, y de varios religiosos del convento del Carmen de Celaya...".15
La excomunión mayor del canon, se daba cuando alguien "ponía las manos violentas sobre un clérigo", como ya se dijo. Esta excomunión la decretó el papa Inocencio II en el Concilio de Letrán: "Si alguno [...] pone las manos violentas sobre un clérigo o un monje, queda sometido bajo el vínculo de la excomunión y ningún obispo pretenda absolverlo...".16 La excomunión por golpear a un clérigo (llamada del canon), era de las reservadas en el derecho al papa, quien era el único que podía levantarlas. En el caso de las excomuniones de Hidalgo, el papa Pío VII (1800-1823) jamás absolvió al ex cura de Dolores de dichas censuras, como tampoco lo han hecho sus sucesores. La excomunión del caudillo insurgente, en consecuencia, continúa vigente hasta el día de hoy.
En México nos sentimos satisfechos de la obra de Hidalgo y de los insurgentes que al lado suyo le dieron a los mexicanos patria y libertad, oponiéndose a la voluntad de una Iglesia que no tuvo compasión ni misericordia de un hijo que procuró con los medios a su alcance la libertad para un pueblo oprimido; ese hijo que antes de morir explicó las causas de todos sus males:
Todos mis delitos traen su origen en el deseo de vuestra felicidad; si éste no me hubiese hecho tomar las armas, yo disfrutaría una vida dulce, suave y tranquila [...] Abrid los ojos americanos; no os dejéis engañar de nuestros enemigos. Ellos no son católicos sino por política: su Dios es el dinero, y las conminaciones sólo tienen por objeto la opresión...17
Doscientos años después del inicio de la independencia, los mexicanos nos alegramos en los héroes y libertades que gracias a ellos disfrutamos. Pero, ¿qué festeja una Iglesia que excomulgó a los que lucharon por la independencia de México y a quienes simpatizaban con este movimiento? ¿Qué celebra la institución que reconoció la Independencia de la entonces llamada Nueva España hasta 1836, ocho meses después de la fecha en que España reconocía a México como nación libre e independiente?
A pesar de la pena canónica (excomunión) que aún pesa sobre más de 100 millones de mexicanos por simpatizar con el ex cura y su movimiento revolucionario, hoy reiteramos que "aprobamos la sedición de Hidalgo y sus proclamas", gracias a las cuales vivimos libres del yugo extranjero.
¡Viva México! ¡Viva la Independencia! ¡Viva el ex cura Hidalgo!

